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III Jornadas de la Vicedirección de Colecciones y Documentación del MNCN

10/10/2016

Más allá de su inestimable valor histórico y cultural, las colecciones del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) son un activo fundamental para la investigación científica en disciplinas muy diversas. Estas Jornadas, celebradas el 19 y 20 de abril de 2016, afianzan la voluntad del Museo de compartir el conocimiento y mostrar el trabajo que conservadores e investigadores realizan con las colecciones.

 

Una de las colecciones más interesantes del MNCN es la colección histórica de esponjas que reúne más de 700 ejemplares y 140 especies. Las esponjas proceden de tres etapas diferentes en la historia del Museo: el Real Gabinete de Historia Natural (1771-1815), la última década del siglo XIX y la época de Ignacio Bolívar (1901-1939). De la primera época tenemos localizados 65 ejemplares, 45 de los cuales pertenecen a la colección de Pedro Franco Dávila, o entraron en la época en la que dirigió el Real Gabinete. Trece de las esponjas pertenecen a la colección de Antonio Parra, un súbdito portugués asentado en Cuba a mediados del siglo XVIII que recolectaba todo tipo de producciones marinas, principalmente ictiofauna; su colección ingresó en 1789 en el Real Gabinete. Llaman la atención las peanas, tipo rococó o rocalla, que eran típicas de la época: son de madera a la que se han adherido distintos organismos, sobre todo pequeños corales y moluscos. Siete de las esponjas pertenecieron a Simón de Rojas Clemente y habían permanecido hasta 2011 en el Real Jardín Botánico como un herbario más. Y, finalmente, una de las esponjas procede de la expedición Malaspina (1789-1794). En la última década del siglo XIX se recolectaron esponjas a raíz de la creación de la Estación de Biología Marítima de Santander (1886), un centro pionero de la biología marina en España que perteneció al MNCN entre 1901 hasta 1914. De esa época conservamos 200 preparaciones microscópicas realmente espectaculares. Ya en la época de Bolívar hay unos 370 registros de los cuales 70 son preparaciones microscópicas de esponjas. Destaca la figura de un personaje poco conocido, Francisco Ferrer Hernández, un especialista en poríferos que identificó 285 ejemplares y describió 7 tipos.


El Proyecto Fauna Ibérica, que se desarrolla en el MNCN desde el año 1988, ha contribuido de manera esencial al enriquecimiento de la colección de moluscos del Museo. Todo el material malacológico recogido en sus cuatro campañas oceanográficas (1989, 1991, 1994 y 1996) ha sido depositado en la colección de moluscos. Actualmente están catalogados e informatizados 5.378 lotes y quedan por informatizar otros 798. El material cuenta con información complementaria de las campañas del Proyecto Fauna Ibérica, incluidas fotografías y vídeos de la recolección y separación del material, así como de los ejemplares vivos. Se han efectuado 69 préstamos con el material procedente de este proyecto desde 1992 hasta 2016 y se han catalogado 35 lotes con material tipo que incluyen 23 nuevos taxones para la ciencia.


Los decápodos son uno de los 22 órdenes de la clase crustáceos y están representados por 104 familias. En 2014 se decide revisar esta colección del MNCN, en la que el 93% los ejemplares se conservan en etanol al 70% y el 7% restante en seco. En ese momento en torno a 2.150 frascos (45%) estaban desordenados, por lo que los especímenes eran poco o nada accesibles para la investigación. Los ejemplares conservados en seco también tenían un aspecto bastante anticuado para su exhibición. Además, casi 3.000 frascos de la colección en alcohol (el 55% restante) no disponían de asignación taxonómica, o incluso de procedencia. Tras llevar a cabo todas las tareas necesarias para recuperar la colección en alcohol, se revisó una parte de los ejemplares conservados en seco que constituyen la colección histórica; se trata en su mayoría de vistosos decápodos llegados al Real Gabinete de Historia natural a instancias de su primer director, Pedro Franco Dávila. Como muchos de los especímenes tenían grandes desperfectos, fueron enviados al laboratorio restauración de fósiles del MNCN; ahora están depositados en unas modernas y vistosas cajas entomológicas realizadas a medida para su óptima conservación. En estos momentos, la colección cuenta con 4.779 registros, número que podría fácilmente duplicarse al final de la revisión.


La colección de Tejidos y ADN del MNCN cuenta con un laboratorio de técnicas moleculares. En nuestro laboratorio hacemos investigación sobre conservación preventiva y sobre la calidad del ADN que guardamos en la colección, e intentamos trabajar con ADN antiguo o degradado. Además ofrecemos servicio externo para la identificación de especies (con ADN mitocondrial), identificación de individuos o paternidades (microsatélites) y para la determinación del sexo en aves y mamíferos. Con ello obtenemos fondos para mantener el laboratorio y la investigación que realizamos en otras colecciones. Trabajamos con muestras frescas, muestras conservadas con diferentes métodos de preservación y también hacemos extracciones en excrementos, manchas de sangre, plumas, pelo, hueso, marfil, piel y madera. Trabajamos para SEPRONA, Juzgados, Medio Ambiente, CITES, ONGs y particulares. Hemos trabajado con las diferentes colecciones del Museo pero aquí vamos hablar de un trabajo llevado a cabo con la colección de Entomología, para extraer ADN a partir de restos de insectos desechados. La forma más habitual de obtener ADN de un insecto seco es desarticulando una pata e incubándola; después se lava, se seca y se puede devolver al espécimen del que se obtuvo. Pero se planteó la posibilidad de utilizar los restos eliminados en la preparación de genitalias, pues los tejidos que se retiran para dejar visibles las piezas esclerotizadas podrían permitir la obtención de ADN. Aprovechamos que se está revisando un grupo de insectos complejo y poco estudiado, el género Cebrio, de cuya secuenciación hay escasos datos (sólo 6 registros en el GenBank), para recoger muestras del tejido sobrante de las genitalias, que hasta la fecha era desechado. Hemos extraído muestras de 133 especímenes de diferente antigüedad (incluido ejemplares tipo), y se han amplificado dos genes: un fragmento de Citocromo Oxidasa I (COI), con el que se está trabajando en el proyecto SYNTHESYS 3, y el primer fragmento del 18S rRNA. Además del ADN del género Cebrio, también se ha amplificado el ADN de todos los hongos que durante años se han acumulado en los especímenes (algunos del siglo XIX), ADN foráneo, secuencias dobles, y ácaros. El resultado aunque no es óptimo es positivo, ya que hemos conseguido extraer genomas de tejidos que iban a ser desechados.

 


Desde su origen, la colección de Ictiología del MNCN ha incrementado sus fondos de forma sesgada, en función de los intereses científicos de los investigadores. Los fondos históricos de los siglos XVIII y XIX son muy valiosos, pero escasos. En la primera mitad del siglo XX aumentó notablemente el número de peces marinos, gracias a la labor de Luis Lozano Rey. Desde principios de los años 80 hasta el presente, es la colección de peces continentales la que ha crecido de forma espectacular hasta adquirir importancia internacional, gracias a las investigaciones del equipo de Ignacio Doadrio. De este modo se ha pasado de un total de 5.519 ejemplares de 37 especies, antes de 1981, a más de 350.000 ejemplares de más de 2.350 especies en la actualidad. Si nos centramos en la cuenca del Mediterráneo, en el MNCN tenemos una de las mejores colecciones del mundo de España, Grecia, Italia y norte de África (Marruecos, Argelia y Túnez), además de una buena representación de Irán. Sin embargo, el área de los Balcanes estaba mal representada hasta la adquisición de la colección del investigador esloveno Primož Zupančič, que es la colección privada más importante del mundo sobre ictiofauna de los Balcanes. Esta colección es muy importante porque procede de una región kárstica con un gran número de endemismos y poblaciones aisladas. Está formada por 937 lotes y 4.971 ejemplares, e incluye series tipo de seis especies diferentes. Contiene representación de la mayoría de las especies de todas las cuencas adriáticas pertenecientes a Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Montenegro, los lagos Prespa y Ohrid, así como varios ríos de la cuenca del Danubio. Se encuentra conservada en etanol, correctamente etiquetada, y los ejemplares están en perfecto estado de conservación. Esta adquisición ha incrementado el valor de la colección de Ictiología del Museo, al completar un área geográfica no representada y aumentar el número de especies con 46 nuevas para la colección y el número de tipos existentes en 173 especímenes. Debido a que Albania estaba mal representada, el equipo del Dr. Doadrio realizó un viaje a este país en el que recolectó 5.000 nuevos ejemplares de 22 especies. Hoy en día el MNCN dispone de una colección de referencia para cualquier estudio de conservación, taxonómico, biogeográfico y de cambio global sobre peces continentales de la cuenca mediterránea.


La colección de Herpetología cuenta con algo más de 490 lotes de anfibios y reptiles colectados en África occidental, desde Marruecos hasta Senegal. Marruecos es el país más estudiado y el que cuenta con un mayor número de especies ingresadas, desde ejemplares de reciente incorporación, a otros con gran valor histórico procedentes de las expediciones africanas realizadas por Manuel Martínez de la Escalera. La herpetofauna de Mauritania y Senegal, sin embargo, es menos conocida. El motivo por el que seleccionamos esta zona de África fue doble: por una parte, las visitas a esta región han sido numerosas y por otra parte, al revisar la base de datos sobre estos países, se vio la necesidad de hacer una revisión profunda. Para ello realizamos unas visitas previas a Marruecos y Senegal; llevamos a cabo una revisión bibliográfica para aclarar la taxonomía y filogeografía de sus taxones, así como para buscar localidades antiguas cuyo nombre actualmente está en desuso; también revisamos el material depositado en las colecciones y procedimos al ingreso de nuevos ejemplares. En la revisión taxonómica, corregimos algunos errores de identificación y procedimos a revisar muchos lotes que estaban sin identificar a nivel de especie. En algunos casos identificamos a los ejemplares sin sacarlos del alcohol, pero en otros casos la identificación resultó más compleja por lo que tuvimos que examinar algunos caracteres morfológicos clave. La colección dispone de ejemplares tipo de cuatro especies: una de Mauritania y tres de Marruecos, y se ha incrementado en diez especies (un anfibio y nueve reptiles) la base de datos de la colección de Herpetología.


Los ejemplares de la colección de Herpetología tienen una historia que contar. Unos nos llevan al pasado, como la colección de la expedición científica al Pacífico y otros al futuro, pues nos permiten estudiar el cambio climático. Además, al trabajar con la colección a veces se producen hallazgos interesantes. Sirva de ejemplo la revisión de los anfibios de Mauritania y más concretamente las especies del género Ptychadena en esta zona del sur del Magreb. Al comprobar la bibliografía disponible nos hemos encontrado con un vacío de información ya que existen escasas publicaciones; hasta la fecha sólo se habían citado 3 especies de Ptychadena en el sur de Mauritania: P. bibroni, P. mascareniensis, P. trinodis. El examen detallado de todos los ejemplares del género que hay en la colección, junto con las observaciones realizadas en el campo en el país vecino (Senegal), nos permiten afirmar que 29 ejemplares de la colección corresponden a la especie Ptychadena schillukorum, lo cual supone el primer registro de la especie en Mauritania.


En la colección de Mamíferos hay inventariados 22.177 especímenes, de los cuales 81 están etiquetados como ejemplares tipo. La base de datos de la colección ha sufrido cambios atendiendo a diferentes criterios por lo que es necesario revisar la información relativa a los ejemplares tipo (etiquetas, bibliografía, actualización taxonómica, etc.), siguiendo un criterio único, para confirmar dicha catalogación. Existe una segunda vía para recabar información que permita asignar la consideración de tipo a otros especímenes de la colección mediante: actualización de la información (revisión bibliográfica); recuperación de la información (revisión de los ejemplares aportados a la colección por la Comisión Científica del Pacífico) y revisión de la información que figura en la base de 63 registros no considerados como ejemplares tipo, pero que se mencionan como tales en el campo de observaciones, algunos con el término cotipo, cuyo uso no está recomendado actualmente por la Comisión Internacional de Nomenclatura Zoológica. Es necesario el estudio detallado pormenorizado de cada caso, con el fin de confirmar o refutar los motivos por los que, a pesar de la información del campo de observaciones, no están considerados ejemplares tipo. Como ejemplo presentamos el caso de un armadillo gigante (Priodontes maximus) colectado por Félix de Azara en Paraguay, con el apunte de cotipo en el campo de observaciones.


Este año se cumplen 150 años de la clausura de la Comisión Científica del Pacífico (CCP). Esta ponencia explora las oportunidades desaprovechadas en el desarrollo de disciplinas como la ictiología, la ornitología, o la mastozoología, a diferencia de lo que ocurrió en otros grupos como los moluscos, los insectos e incluso los anfibios. A partir del los informes de los comisionados sabemos que se colectaron 2.540 peces, 687 reptiles, 3.478 aves y 249 mamíferos. Actualmente en el MNCN se conservan 176 ejemplares correspondientes a 85 especies: 13 de peces, 14 de reptiles, 19 de aves y 39 de mamíferos, que a pesar de haber sido colectados por primera vez por la CCP, la falta de medios, especialistas y apoyo institucional no permitió, en la mayoría de los casos, su estudio en el MNCN, por lo que fueron investigadores extranjeros trabajando en instituciones foráneas, los que en base a ejemplares colectados por otras expediciones posteriores a la CCP describieron dichas especies. Sólo 15 taxones de los 85 identificados fueron descritos por los investigadores del Museo, se trata de dos especies de monos descritas por Jiménez de la Espada entre 1866 y 1870, y otros 13 mamíferos de diferentes grupos descritos por Ángel Cabrera entre 1900 y 1917.

 


El crowdsourcing es un término muy amplio que básicamente consiste en una actividad online abierta a la participación voluntaria y que implica un beneficio mutuo (no siempre económico) para quien convoca y quien participa. Los museos de historia natural tienen millones de datos asociados a las colecciones cuya digitalización es una tarea enorme, difícil de acometer a corto plazo con los medios que tienen asignados. Tradicionalmente esta tarea la ha realizado el personal del museo con ayuda de estudiantes y voluntarios. La aplicación del crowdsourcing a la digitalización de colecciones consiste en introducir los datos de las colecciones a partir de imágenes de las fuentes de datos (documentación, ejemplares y etiquetas) a través de plataformas online abiertas a la participación de todo tipo de público. Se ha comparado la digitalización de los libros de registro de una colección de aves del Natural History Museum de Londres, instalada en una plataforma de crowdsourcing accesible desde el portal Notes from Nature, con la digitalización de colecciones de fósiles realizadas in situ en el MNCN, utilizando imágenes de las piezas con sus etiquetas. Aunque los datos no son enteramente comparables han permitido extraer algunas conclusiones. La plataforma de crowdsourcing es menos precisa que el método in situ pero mucho más eficiente. La precisión podría incrementarse controlando quién puede digitalizar y quién no, mejorando los tutoriales de descripción de tareas y en colaboración con el personal de colecciones, e investigando las motivaciones de los usuarios.


La convención CITES (Convention on International Trade in Endangered Species of Wild Fauna and Flora) es un acuerdo internacional entre gobiernos cuyo objetivo es que el comercio de animales y plantas silvestres no amenace su supervivencia. Dentro del convenio se protegen más de 35.600 especies, 30.000 plantas (84%) y 5.600 animales (16%), que figuran en unos listados denominados Anexos dependiendo de su nivel de protección (en la UE hay cuatro niveles). Las instituciones científicas registradas tienen una exención para el préstamo no comercial, donación o intercambio de determinados especímenes, pero conlleva una gran burocracia. El Museo Nacional de Ciencias Naturales se registró como institución científica ante la secretaría CITES el 23 de febrero de 2016 con el número ES 002. Este registro lleva implícito el cumplimiento de una serie de condiciones relativas a los especímenes y las colecciones. Por ejemplo, los ejemplares y su documentación serán conservados de forma permanente y profesional por parte de la institución; se utilizarán técnicas de conservación específicas que garanticen su utilidad; y se adquirirán principalmente con fines de investigación, cuyos resultados se reflejarán en publicaciones. Las instituciones registradas no necesitan documentos por separado para el préstamo, donación o intercambio no comercial de animales o plantas, ya que estos documentos se sustituyen por una etiqueta de declaración aduanera que contiene una información específica acerca del contenido del cual se dará cuenta a la Autoridad Administrativa. El uso de etiquetas obliga a que la recepción o el envío solo se realizará entre instituciones científicas registradas por la Autoridad Administrativa de cada país (actualmente de los 182 que han firmado el convenio CITES, sólo 72 países tienen instituciones científicas registradas). En el caso de España, los investigadores que deseen hacer uso de estas etiquetas deben pertenecer a la institución, que es la que tiene el permiso para utilizarlas.


El repositorio institucional Digital.CSIC es una colección que reúne la producción científica de sus investigadores y la ofrece en acceso abierto a través de internet. La finalidad del mismo es aumentar su difusión, crear una memoria documental del material científico (artículos, libros, tesis, patentes, bases de datos, etc.) y garantizar su preservación a largo plazo. Hoy en día la publicación en acceso abierto es una de las prioridades de las entidades científicas ya que además de dar una mayor visibilidad a los autores, permite difundir los resultados de la investigación de un modo más eficiente. Entre sus servicios la Biblioteca del MNCN ofrece un archivo en el que depositar las publicaciones de su personal en acceso abierto. Para publicar en acceso abierto es necesario conservar el postprint, versión final del artículo ya aceptado y revisado, que es propiedad del autor, a diferencia del PDF editorial que es propiedad del editor. En los últimos meses desde la biblioteca se ha aumentado notablemente la visibilidad del MNCN en el repositorio, apoyando así la producción documental de nuestros autores y facilitando el incremento de las citas e impacto en el mundo de la investigación. A finales de 2015 el repositorio contenía más de 120.000 registros, de los cuales más de 3.000 pertenecen a personal del MNCN; desde el Museo y en el portal de Digital CSIC se visualizaron más de 57.000 referencias y se efectuaron más de 100.000 descargas de documentos. Estos datos no hacen sino reflejar el enorme potencial de esta herramienta, que para muchos aún sigue siendo una colección desconocida.


La fabulosa colección van Berkhey, reunida por el naturalista neerlandés Johannes van Berkhey, fue adquirida en 1785 por Carlos III para el Real Gabinete. La colección, que pretendía ser una recopilación del mundo natural conocido hasta entonces, constaba de más de 9.000 láminas (el 75% de las cuales eran zoológicas), animales naturalizados y libros. En la exposición monográfica "Naturalezas Ilustradas" que le dedicó el MNCN en 2015 se presentó una selección de dibujos y grabados, además de libros y otros objetos procedentes del Real Gabinete, pero no se exhibieron los animales naturalizados que llegaron con la colección, ni las cajas y carpetas en las que se guardaban los animales y las láminas. De los animales naturalizados existen tres fuentes documentales: la del Catálogo de la subasta de Ámsterdam (1785), que no llegó con la colección al Real Gabinete; la del Inventario que Franco Dávila realizó por la ausencia del citado catálogo (1786), y la tesis de Paloma Lorente "Colección iconográfica van Berkhey, siglo XVIII. Los dibujos zoológicos" (1998), que indica los piezas conservadas en el MNCN a finales del siglo XX. La colección de animales naturalizados está constituida por invertebrados y pieles de vertebrados (peces, reptiles y mamíferos). De las 160 carpetas en las que van Berkhey guardaba su colección, actualmente en el Museo sólo se conservan 52, que se encuentran depositadas en la Biblioteca. Actualmente se están catalogando y digitalizando los ejemplares de vertebrados para tener un inventario completo de la colección van Berkhey que se conserva en el MNCN. Asimismo, se tomarán muestras de ADN de los especímenes, que pasaran a formar parte de la colección de Tejidos y ADN del Museo, para aquilatar el valor científico de la colección.


Todas las ponencias han sido grabadas por el equipo del Servicio de Audiovisuales-Mediateca del MNCN. Para verlas sólo hay que pulsar el enlace que figura en el resumen de cada una de ellas.

 

Referencia bibliográfica:


Terceras Jornadas de la Vicedirección de Colecciones y Documentación. Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC). Madrid, 19-20 de abril de 2016. Libro de Resúmenes.

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