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El pez luna mola

18/04/2017

Es el pez óseo más grande del mundo pero navega por el mar como si fuese un disco volador. Sus hembras ponen más huevos que ningún otro vertebrado conocido. No se comercializa pero en algunas zonas se capturan grandes cantidades de forma incidental. En el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) exhibimos uno de los ejemplares más antiguos del mundo.

 

Existe una leyenda que cuenta que cuando los pescadores salían a faenar por la noche y se encontraban con alguno de estos peces nadando torpemente cerca de la superficie, lo confundían con el reflejo de la luna en el agua y desde entonces a este pez se le conoce como pez luna. Su nombre científico es Mola mola y alude a su parecido con la piedra que se empleaba en los molinos para moler el grano, conocida como muela. Curiosamente, en inglés se conoce como ocean sunfish (pez sol) por su costumbre de tomar el sol en la superficie del agua.


Una de las descripciones más antiguas de esta especie la hace el presbítero Cristóbal Medina Conde en su obra Conversaciones Históricas Malagueñas publicada en 1789. En ella, habla de los pescados fluviales y marítimos de la costa de Málaga y cita a este pez, al que denomina mula, y describe así: "es de figura redonda, hocico pequeño, tiene una aleta sobre el lomo y otra en la parte inferior, y no tiene cola".


El pez luna llama la atención por su tamaño, ya que puede medir hasta 2,7 m y pesar hasta 2.300 kg, y por la forma de su cuerpo, que es redondeado y comprimido lateralmente. Su piel es gruesa y áspera, sin escamas, y su boca recuerda al pico de un loro. Crece muy rápidamente y su endosqueleto se compone principalmente de cartílago, más ligero que el hueso, lo que le permite alcanzar esas dimensiones, inimaginables en otros peces óseos. La aleta caudal ha sido sustituida por un amplio lóbulo rígido, el clavus (timón).


Son peces muy versátiles. Se les considera nadadores lentos y en ocasiones descansan permaneciendo inmóviles en la superficie del agua. Sin embargo, estudios recientes con peces marcados con emisores y seguidos vía satélite han demostrado que aunque carecen de propulsión caudal, son también poderosos buceadores capaces de movimientos horizontales y verticales altamente direccionales. Pueden sumergirse a profundidades de más de 600 m varias veces al día para alimentarse y desplazarse 3.000 km en 130 días.


Al ser una especie cosmopolita es posible encontrarlos en las aguas tropicales y templadas de todo el mundo. Se alimentan principalmente de zooplancton gelatinoso como las medusas, compartiendo este nicho trófico con la tortuga laúd. Tiene pocos predadores naturales, entre ellos tiburones, orcas y leones marinos. Como curiosidad, este pez figura en el Guinness World Records, además de por su tamaño, por el record de puesta: la hembra puede poner hasta 300 millones de huevos, de apenas 1,4 mm, más que ningún otro vertebrado conocido.


El pez luna tiene una carga parasitaria impresionante; se han descrito 59 especies diferentes de parásitos, algunos de los cuales son parásitos de parásitos. Un estudio realizado en la Comunidad Valenciana y Murcia mostró que todos los peces examinados tenían parásitos, con una media de 8 especies de parásitos por pez.


Este curioso pez no representa ningún peligro para los buceadores, aunque sin duda impresiona por su gran tamaño. Es más, en la costa gaditana le consideran muy tonto y torpe por su natación parsimoniosa. En Cádiz también le llaman abarrotón, porque su presencia anuncia mal tiempo y, en Caleta de Vélez, dicen que "barruntan el poniente".


El pez luna que se exhibe en el MNCN se considera uno de los especímenes más antiguos del Museo. Aunque hasta la fecha no se dispone de datos sobre su procedencia o fecha de llegada, se cree que este ejemplar se corresponde con el mencionado en el libro de Juan Bautista Brú Colección de láminas que representan los animales y monstruos del Real Gabinete de Historia Natural de Madrid, editado en Madrid en 1784.


Un excelente resumen de la vida de este pez puede verse en la amena conferencia de la bióloga marina Tierney Thys ofrecida por TED. Y los aficionados a los juegos electrónicos, pueden descargarse Survive Mola mola, un juego de evolución un tanto surrealista en el que hay que intentar que tu pez luna vaya ganando peso y evite la muerte súbita.


Referencias bibliográficas:


Dewar, H., Thys, T., Teo, S. L. H. et al. 2010. Satellite tracking the world's largest jelly predator, the ocean sunfish, Mola mola, in the Western Pacific. Journal of Experimental Marine Biology and Ecology, 393: 32-42. doi.org/10.1016/j.jembe.2010.06.023


Pan, H., Yu, H., Vydianathan, R., et al. 2016. The genome of the largest bony fish, ocean sunfish (Mola mola), provides insights into its fast growth rate. Gigascience, 5 (1): 1-12. doi:10.1186/s13742-016-0144-3


Pope, E.C., Hays, G.C., Thys, T.M. et al. 2010. The biology and ecology of the ocean sunfish Mola mola: a review of current knowledge and future research perspectives. Reviews in Fish Biology and Fisheries, 20(4): 471-487. doi:10.1007/s11160-009-9155-9

 

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