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Una mariposa nocturna que ha inspirado a célebres artistas

29/06/2017

La esfinge de la muerte prefiere robar la miel de los panales a libar el néctar de las flores. Es el único lepidóptero capaz de emitir un sonido que podemos percibir los humanos. En la cultura popular se considera un insecto de mal agüero. Ha llamado la atención de pintores como Salvador Dalí, cineastas como Luis Buñuel y Jonathan Demme, y escritores como Edgar Allan Poe y Bram Stoker, el autor de Drácula. Para verla sólo tienes que visitar el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC).

 

 

La pareidolia es un fenómeno psicológico que consiste en reconocer caras u otras figuras en estímulos ambiguos y aleatorios. La mariposa nocturna conocida como esfinge de la muerte (Acherontia atropos) es un buen ejemplo de este fenómeno. Las manchas que tiene en la parte dorsal del tórax asemejan una calavera, de ahí que también se la conozca popularmente como esfinge de la calavera.


El género Acherontia debe su nombre a la mitología griega, según la cual Aqueronte era uno de los ríos del inframundo cuyas negras aguas cruzaba el barquero Caronte transportando el alma de los muertos en su barca. El nombre de la especie deriva de una de las tres Moiras, que eran la personificación del destino; Átropos era la encargada de cortar el hilo de la vida. Las otras dos especies del género también tienen nombres relacionados con la muerte: Acherontia stix, toma su nombre de otro de los ríos del inframundo, Estigia o Stix, y Acherontia lachesis hace referencia a la Moira Láquesis, que es la que decide la longitud del hilo de la vida.


Nuestra protagonista, a diferencia de sus dos congéneres que son asiáticas, es originaria de África y puede verse en toda Europa, especialmente en el sur donde es sedentaria. Las que habitan en las zonas más septentrionales migran al sur al llegar el invierno, llegando a cruzar al norte de África. Se reconoce fácilmente por su aspecto y por su tamaño ya que puede medir hasta 13 cm.


Esta polilla parasita a las abejas (Apis mellifera), entrando en las colmenas para alimentarse del néctar y la miel. Raramente es atacada por las abejas, a pesar del eficiente sistema de defensa que despliegan estas para evitar la aparición de intrusos. Según parece las mariposas producen unas sustancias químicas que son abundantes en las cutículas de las abejas obreras, mimetizándose químicamente con ellas, lo que evita que sean detectadas por las abejas de la colonia. Además, están provistas de una densa cutícula que las protege de eventuales picaduras.


Las bellas y llamativas orugas de esta especie se alimentan de multitud de plantas, mostrando preferencia por las solanáceas, especialmente la patata (Solanum tuberosum), donde eran muy comunes cuando la agricultura no era tan intensiva. Se han registrado en más de cien géneros de plantas, incluyendo la belladona (Atropa belladona), estramonio (Datura stramonium) y cannabis (Cannabis sativa).


Otro aspecto interesante de su biología es la emisión de un chirrido, audible por el hombre, cuando se la molesta. Se cree que la producción de sonido por la faringe es un estado primitivo en la familia que se abandonó pronto y apareció de nuevo en dos ocasiones, de modo que ha evolucionado independientemente en los tres linajes de Sphingidae. Esta hipótesis parece ser la más probable ya que el mecanismo sólo requiere ligeros cambios morfológicos y de comportamiento. Se piensa que para chupar y tragar un líquido viscoso como es la miel, la mariposa habría desarrollado una válvula muy eficaz en la apertura de la faringe, es decir una epifaringe modificada y ampliada. A partir de esta preadaptación, la modificación morfológica de la epifaringe, la producción de sonido podría haber evolucionado más fácilmente.


Pero lo que ha hecho popular a esta mariposa es su aparición en la película "El silencio de los corderos" dirigida por Jonathan Demme en 1991. En el filme la esfinge de la muerte era criada por un asesino en serie que luego colocaba las crisálidas de las mariposas en la garganta de sus víctimas. En el cartel anunciador de la película el dibujo de la calavera fue sustituido por una fotografía surrealista de Salvador Dalí realizada en colaboración con el fotógrafo Philippe Halsman en 1951, en la que la calavera está formada por los cuerpos entrelazados de siete mujeres desnudas.


Aunque muchos años antes, en 1929, la esfinge de la muerte ya había aparecido en el cortometraje surrealista que Luis Buñuel realizó en colaboración con Dalí titulado "Un perro andaluz". Porque lo que parece claro es la fascinación de Dalí por los artrópodos, particularmente las hormigas, saltamontes y mariposas. Además del cine, nuestra mariposa también aparece en una de las novelas más leídas de todos los tiempos, "Drácula", de Bram Stoker, y en una de las narraciones extraordinarias de Edgar Allan Poe, titulada precisamente, "La esfinge".


Más allá del interés que haya podido suscitar en creadores tan dispares, esta mariposa tan singular es un insecto relativamente común en nuestros campos. También podemos verla en el calendario entomológico que se exhibe en la sala del Mediterráneo del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) que está basado en los datos fenológicos de coleópteros y lepidópteros de la provincia de Madrid recogidos a mediados del siglo XIX por Mariano de la Paz Graells, uno de los directores más apreciados de nuestro museo.

 

Referencias bibliográficas:


Kitching, I. J. 2003. Phylogeny of the death's head hawkmoths, Acherontia [Laspeyres], and related genera (Lepidoptera: Sphingidae: Sphinginae: Acherontiini). Systematic Entomology, 28: 71-88. DOI: 10.1046/j.1365-3113.2003.00199.x


Kitching, I. J. 2006. The biology of death's head hawkmoths, lepidopteran kleptoparasites of honey bees. Ed. Natural History Museum, London.


Brehm, G., Fischer, M., Gorb, S. et al. 2015. The unique sound production of the Death's-head hawkmoth (Acherontia atropos (Linnaeus, 1758)) revisited. The Science of Nature, 102: 43. DOI: 10.1007/s00114-015-1292-5

 

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