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Naturalezas Ilustradas

20/07/2015

El Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) custodia una colección singular: la colección iconográfica van Berkhey. Esta colección de más de tres siglos de antigüedad refleja magníficamente una época en la que la ilustración científica era esencial para el florecimiento de la historia natural. También ha tenido un papel protagonista en un triste capítulo de la historia del Museo, aunque con final feliz.

 

 

El dibujo ha sido siempre un gran aliado para estudiar la naturaleza y durante siglos no se concebía la descripción de una especie sin uno o varios dibujos que mostrasen claramente los caracteres diagnósticos, especialmente cuando se trataba de plantas. En el siglo XVIII, la ciencia empezaba a emerger como disciplina reconocida al tiempo que los imperios europeos acometían ambiciosas expediciones a territorios desconocidos. La falta de tecnología unida a las enormes distancias y a condiciones geográficas y climáticas muy difíciles hicieron que las ilustraciones botánicas, zoológicas y etnológicas se convirtieran en auténticos documentos científicos.


A lo largo de cuarenta años el naturalista holandés Johannes le Francq van Berkhey (1729-1812) reunió una fantástica colección iconográfica de ciencias naturales. Aunque se doctoró en Medicina en la Universidad de Leiden, su ciudad natal que contaba con una de las mejores facultades de Medicina de Europa, su vocación genuina era la de naturalista. Desde muy joven se dedicó a recolectar y naturalizar ejemplares a fin de crear su propio gabinete. Su pasión por el dibujo y la naturaleza, junto con su formación médica y la tienda de arte que heredó de su abuelo contribuyeron a forjar una de las mejores colecciones de la época.


Van Berkhey deseaba reunir en su colección el mayor número de especies posible, ya que ambicionaba tener representadas las "especies" de Linneo (1707-1778), incluyendo también láminas de anatomía humana, etnografía y retratos de naturalistas célebres. Para ello no dudó en recortar estampas de distintos tratados de historia natural que después colocaba en un soporte de papel verjurado. Más de 4.500 estampas componen la colección, procedentes de unas cuarenta obras, la mayoría editadas en el siglo XVIII en países del norte y centro de Europa, y que reflejan los estudios de historia natural que se realizaban en esa época.


Entre las obras que utilizó había algunas que describían las aves, como la de E. Albin (1713-1759) y G. Edwards (1693-1773); los anfibios como la de A. J. Rösel von Rosenhof (1705-1759), en la que había magníficas ilustraciones de metamorfosis de ranas tomadas en su ambiente natural; o los peces, como la del ictiólogo holandés y amigo personal de van Berkhey, L. T. Gronovio (1730-1777), que había desarrollado un método para conservar la textura y color de la piel de los peces. En cuanto a los invertebrados hay que mencionar las obras de P. Forksall (1732-1763) y J. Baxter (1711-1775), y muy especialmente las magníficas estampas de Jacob L'Admiraal (1700-1770), por su brillantez a la hora de representar la metamorfosis de los insectos.


Las ilustraciones también mostraban la fauna de otros continentes. Es el caso de las aves que el artista autodidacta Mark Catesby (1683-1749) dibujó y grabó para su The Natural History of Carolina, Florida and the Bahamas Island; las metamorfosis de insectos de Surinam que dibujó la extraordinaria ilustradora y entomóloga Maria Sibylla Merian (1647-1717) para Metamorphosis insectorum surinamensium; o la fauna de las Indias Orientales que aparecía en la obra D'Amboinsche rariteikamer de Georg Eberhard Rumpf (1627-1702).


Generalmente, las especies representadas formaban parte de catálogos de los gabinetes de historia natural de afamados naturalistas. Por ejemplo, la Histoire naturelle, générale et particulière, avec la description du Cabinet du Roy de J. L. Leclerc, conde de Buffon (1707-1788), en la que se describían los animales del gabinete del rey de Francia. Las estupendas ilustraciones que realizó Jacques de Sève (1742-1788) para este catálogo tuvieron mucho éxito; concretamente, distintas láminas de monos de la colección van Berkhey proceden de la obra de Buffon. Otro catálogo muy utilizado es Locupletissimi Rerum Naturalium Thesauri, que describe el gabinete de curiosidades naturales del farmacéutico holandés Albertus Seba (1665-1736); van Berkhey fue precisamente el encargado de describir y dibujar los peces de este espectacular gabinete.


Una de las joyas de la colección es el león dibujado por Alberto Durero (1471-1528) que fue grabado por Wenzel Hollar (1607-1677).Tampoco hay que olvidar una colección de 25 grabados de aves del holandés Konsterraar que puede considerarse rara y las xilografías iluminadas en origen a la acuarela de Konrad Gesner. Igualmente, son muy valiosas las estampas de insectos de la obra Insecten Belustigung del pintor y naturalista alemán A. J. Rösel von Rosenhof, citado anteriormente, algunas de cuyas ilustraciones fueron utilizadas por Linneo para describir las correspondientes especies y sus metamorfosis.


Mientras que los grabados destacan por su valor histórico y técnico, los dibujos sobresalen por tratarse de piezas únicas. Actualmente se conservan unos 1.300, a los que habría que sumar otro medio millar que permanecen sin localizar. Su variedad temática está sesgada por la preferencia de los artistas neerlandeses de la época hacia ciertos grupos de animales, como las aves, mamíferos e insectos, especialmente estos últimos que son los más representados.


Los dibujos están realizados sobre papel verjurado y fundamentalmente son acuarelas, con variantes de tinta china, aguafuerte, aguada, así como dibujos a grafito, a sanguina y al óleo. También hay algunas láminas de lepidópteros que constituyen un ensayo de "impresión natural", en las que se dibujaba después de prensar las alas de la mariposa sobre el papel con lo que se conseguía una textura muy real.


Aunque la mayor parte de los dibujos no están firmados ni fechados, se sabe que corresponden a más de 40 autores, en su mayoría holandeses de los siglos XVII y XVIII. El propio van Berkhey firma más de 250 dibujos de diferentes grupos animales y Jacob L'Admiraal 225 láminas de metamorfosis de insectos. También hay acuarelas de Aert Schouwman (1710-1792), Rochus van Veen (1630-1693), Herman Hengstenburgh (1667-1726) y Pieter Withoos (1654-1693). Algunos dibujos tienen un valor especial para la historia de la ciencia, como los dos realizados por L. T. Gronovio sobre el gusano Ascaris, en una época en la que se desconocía el origen de los gusanos intestinales; o los de Pieter Camper sobre craneometría comparada, que ilustran el concepto de "ángulo facial" y su variación en las distintas razas humanas y en algunos monos.


Después de haber reunido pacientemente y con gran esfuerzo esta magnífica colección, en su día considerada incluso mejor que la del rey de Francia, distintos avatares personales complicaron enormemente la situación económica de van Berkhey, lo que le apremió a vender su biblioteca en 1783 y su gabinete dos años después. Antes de ponerlos a la venta escribió los catálogos, como era habitual en la época. En la introducción del catálogo de su colección iconográfica comenta que ésta pretende ser un atlas universal que ilustre todas las especies conocidas de animales, plantas y minerales, las cuales aparecen ordenadas según el Systema Naturae (1735) de Linneo. Al igual que otros coleccionistas del siglo XVIII, en su colección aspira a reflejar el orden existente en la naturaleza, de modo que sea útil para el avance del conocimiento de la historia natural.


La venta de la colección suscitó tal interés que el cónsul general de España en Ámsterdam Ignacio de Asso informó al conde de Floridablanca, a la sazón ministro de Estado, de la conveniencia de que el Real Gabinete de Historia Natural la comprase. Floridablanca se lo comunicó al director del mismo, Pedro Franco Dávila, al que entusiasmó la idea, siendo finalmente adquirida en 1785.


Curiosamente en 1786, al poco de morir Franco Dávila, el rastro de la colección se perdió durante casi 200 años. Fue en la década de los 80 del pasado siglo, cuando el entonces director en funciones del Museo, el paleontólogo Emiliano Aguirre, se percató de un importante expolio que afectaba a manuscritos, libros antiguos y dibujos. Gracias a su empeño se pudieron recuperar varios libros incunables y más de 4.000 láminas de la colección de una librería de compra-venta. Además, antes de 1984 más de 200 dibujos de insectos de Albertus Seba habían sido sustraídos y vendidos a un coleccionista británico a través de un anticuario de libros de Madrid. La azarosa recuperación del material expoliado es descrita minuciosamente en esta obra por los dos directores del MNCN que participaron en ella.


Actualmente en el archivo del MNCN hay inventariadas más de 6.500 piezas, de las cuales 5.998 están descritas en un catálogo que es público y accesible por internet y que está gestionado por la Unidad de Recursos de Información Científica del CSIC. Para garantizar la preservación de las láminas y facilitar su difusión se han reproducido digitalmente 5.358 dibujos, que pueden consultarse en la sala de archivo del MNCN.


La primera exposición monográfica realizada en España sobre la colección van Berkhey se inauguró el 29 de abril de 2014, casi 230 años después de su llegada al Museo Nacional de Ciencias Naturales. El catálogo de Naturalezas Ilustradas es una obra de gran belleza por la exquisita reproducción de sus dibujos y estampas, cuidadosamente seleccionados por la comisaria de la exposición y editora del catálogo Soraya Peña de Camus. También es una oportunidad para aquellos que no pudieron visitar la exposición, ya que se reproducen algunos de los 150 ejemplares que se exhibieron junto a las láminas.


Referencia bibliográfica:


Peña de Camus, S. (ed.) 2015. Naturalezas Ilustradas. La colección van Berkhey del Museo Nacional de Ciencias Naturales. Museo Nacional del Ciencias Naturales, Madrid.

 

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