Artrópodos

Integran la Colección de Artrópodos no Insectos una amplia variedad de animales invertebrados del filum de los artrópodos incluidos en ocho grandes grupos, con categoría de clase, que van desde organismos marinos, como los picnogónidos (arañas de mar o pantópodos) y los merostomados o xifosuros (cangrejos cacerola, verdaderos “fósiles vivientes”), a otros típicamente terrestres, como los arácnidos, los quilópodos, diplópodos, sínfilos y paurópodos (denominados comúnmente miriápodos, ciempiés y milpiés), pasando por los crustáceos, con formas mayoritariamente marinas y dulceacuícolas y en menor grado, terrestres, como muchos isópodos. Los grupos más diversificados, morfológica y ecológicamente, y con mayor número de especies son los arácnidos y crustáceos. Los arácnidos se componen de 17 órdenes. Los más conocidos son los araneidos (arañas), los escorpiones, los opiliones y los ácaros, estos últimos, que comprenden siete órdenes, con especies ectoparásitas que pueden transmitir graves enfermedades, como sucede con las garrapatas. Otros grupos importantes de arácnidos son los pseudoescorpiones, los solífugos (arañas camello), los uropigios (escorpiones látigo) y los amblipigios (arañas látigo). En cuanto a los crustáceos, manifiestan una gran variedad morfológica y habitan diferentes ecosistemas marinos, dulceacuícolas y terrestres. Hay formas sésiles (cirrípedos, como los balanos, anatifas y percebes), otras con caparazón bivalvo (ostrácodos) o sin él (anfípodos), especies planctónicas (copépodos) y también parásitas (rizocéfalos), terrestres (muchos isópodos) y formas de gran tamaño y recio caparazón calcáreo, como los estomatópodos (galeras) y decápodos (cangrejos, langostas, bogavantes, etc.).

Los grupos mejor representados son los crustáceos, los arácnidos, los quilópodos y los diplópodos. Se contabilizan en los fondos al menos 2.760 especies, la mayoría crustáceos y arácnidos. En cuanto a material tipo, hay 330 especies compuestas por 1405 ejemplares. El 69% de los ejemplares son terrestres o dulceacuícolas y un 30% marino. De estos últimos, unos 37.000 proceden de las costas españolas, casi 1.300 del Océano Pacífico (Filipinas, Chile y Panamá, principalmente) y 500 del Mar Caribe (Venezuela y Cuba). Hay unos 70 ejemplares del Océano Glacial Antártico, sobre todo picnogónidos, anfípodos y decápodos. La colección cuenta con 4.800 ejemplares de fauna cavernícola entre los que predominan los arácnidos, quilópodos, diplópodos y crustáceos (anfípodos, isópodos y batineláceos, principalmente), con 146 tipos (27 holotipos), procedentes de cuevas de toda España, sobre todo de la cornisa cantábrica, Navarra, Levante y Burgos, entre otras provincias. Hay más de 3.000 preparaciones microscópicas y unos 600 especímenes, sobre todo la colección histórica de decápodos, se conservan en seco.

Representación de las diferentes clases en la Colección de Artrópodos no Insectos del MNCN.
Representación de las diferentes clases en la Colección de Artrópodos no Insectos del MNCN.

 

UN POCO DE HISTORIA

De la época del Real Gabinete se conserva un cierto número de crustáceos, sobre todo decápodos y algunos estomatópodos, que podrían rebasar el medio millar, incluidos los ejemplares procedentes de Antonio Parra; entre estos últimos hay también un límulo o cangrejo cacerola (Parra, 1787). La mayoría estuvieron expuestos en la antigua Sala del Mar. Dávila describió en el catálogo de su gabinete más de 70 ejemplares incluidos en la parte de «Crustáceos», que dividía en dos grupos: los de «cuerpo alargado» (entre ellos, langostas y algún estomatópodo, que sumaban más de medio centenar) y los de «cuerpo ancho» (diferentes braquiuros, más de una veintena). La descripción que hacía de ellos era muy sucinta o inexistente (Dávila, 1767), por lo que ninguno ha podido ser identificado en los actuales ejemplares de la colección. Ya en el siglo xix, tras la creación en 1837 de la cátedra de Zoología de Invertebrados, de la que se ocupó Lucas de Tornos, hubo un impulso en el estudio de estos grupos animales y un paulatino enriquecimiento de las colecciones correspondientes. Un catálogo científico elaborado en 1847, el primero en su género realizado en el Museo, daba un número cercano a los 70 crustáceos. Tres años después se adquirió una colección de arácnidos y crustáceos del notable entomólogo francés Edouard Guèrin-Meneville, de la cual se conservan en la actualidad casi una treintena de ejemplares, decápodos y estomatópodos. De la Comisión Científica del Pacífico (1862-1866) llegaron al Museo arácnidos y sobre todo decápodos, de los que se conservan casi 700 ejemplares, en su mayoría crustáceos decápodos (de una treintena de familias) y algunos estomatópodos. En 1875 hubo una reestructuración en la enseñanza que se impartía en el Museo y la Cátedra de Invertebrados se dividió en dos. Ignacio Bolívar, que ya por entonces trabajaba en el centro, asumió la Cátedra de Animales Articulados (los actuales artrópodos) y Lucas de Tornos la de Malacología y Animales Inferiores. Bolívar y su equipo ordenaron y estudiaron las colecciones de crustáceos, arácnidos e insectos y realizaron diversos catálogos específicos de cada grupo. En los años finales del siglo xix se produjeron diferentes adquisiciones de artrópodos no insectos: más de un centenar de crustáceos mexicanos comprados al doctor Forrer (1884), los miriápodos y arácnidos de Guinea de la expedición del doctor Osorio (que ingresaron en 1885), los miriápodos, crustáceos y arácnidos colectados por Domingo Sánchez en la Comisión de Flora y Fauna de Filipinas y los artrópodos de la expedición de Quiroga a Río de Oro (recibidos ambos en 1886). Bolívar estableció contactos con varios grupos de investigadores de otros países, gracias a lo cual pudo reunir colecciones de diversos grupos de crustáceos (cladóceros, copépodos, isópodos y anfípodos) de gran interés (Villena, 2010).
En el primer tercio del siglo xx, bajo la dirección de Ignacio Bolívar, se continuó trabajando de modo fructífero en las colecciones de invertebrados, al igual que en otras muchas del Museo, con la participación de naturalistas de primera fila, como el francés Eugéne Simon, experto aracnólogo. Destacaron también Emilio Fernández Galiano, quien en 1910 publicó Datos para el conocimiento de la distribución geográfica de los arácnidos de España, José F. Nonídez, que se ocupó del estudio de los pseudoescorpiones españoles, y Cándido Bolívar, hijo de Ignacio, que investigó los pseudoescorpiones de cavernas de la región vasca. Cándido era conservador de la Sección de Entomología desde 1920. En 1904 entró en el Museo la colección de miriápodos y arácnidos de Carlos Mazarredo, del cual se conservan en la colección más de 1.600 ejemplares. De estos, dos terceras partes son araneidos, procedentes de Filipinas,  España y otros lugares de Europa. Entre 1905 y 1915 Manuel Martínez de la Escalera, quien ya había realizado viajes por Oriente Próximo a finales del xix, emprendió diversas expediciones por Marruecos (además de España) en las que colectó abundante material entomológico y también de otros grupos de artrópodos. Destacaron sus exploraciones en la llamada Comisión del Noroeste de África, entre 1905 y 1907. De él se tratará más adelante (Sánchez Almazán, 2011). Tras la Guerra Civil, pese al estancamiento del Museo en todos los órdenes, a partir de 1950 ingresaron en la colección especímenes de distintos grupos. Destaca de esa época
el material de ácaros recogido por W. Steiner, de cuya actividad se conservan más de 600muestras, la mayoría preparaciones microscópicas, y también el de ácaros y araneidos procedente de Frank Mihelcic, que sobrepasa las 570 muestras. A partir de 1958 sobresalieron las aportaciones de Dolores Selga, de la cual se custodian en la colección más de 4.500 muestras, principalmente de ácaros y diplópodos, casi las dos terceras partes preparaciones microscópicas. El material de arácnidos y crustáceos terrestres pasó a depender del Instituto de Entomología, creado en 1941 y que funcionó de manera independiente durante más de 40 años. La recuperación del Museo a partir de los años 90, ya tratada en otros capítulos del libro, alcanzó también a los artrópodos no insectos, que entonces estaban unidos a los moluscos y al resto de invertebrados. La colección pasó a tener entidad propia, separada de estos últimos grupos, en 2013. Desde los años 90 han ingresado más de 26.000 ejemplares provenientes de las campañas Fauna Ibérica, anfípodos, decápodos e isópodos en su mayor parte. Este material incluye 33 holotipos y más de 90 paratipos. De la campaña de la isla de Coiba, en Panamá (1997), hay más de 1.200 ejemplares, el 80 % decápodos, entre ellos siete holotipos de arácnidos acariformes y anfípodos. Destaca asimismo el proyecto Fauna Invertebrada del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente (isla de La Palma), cuyo material, principalmente de araneidos, ácaros, pseudoescorpiones y diplópodos, se halla aún en proceso de estudio.

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Clases de Artrópodos menos abundantes, representados en la colección del MNCN. A.- Xiphosura/Merostomata. Limulus polyphemus, Pycnogonida. Colossendeis wilsoni, C.- Chilopoda.  Scolopendra cingulata D.- Diplopoda. Oxydesmus deinus.

 

Conservación


La conservación de esta colección ha seguido en lo esencial las mismas pautas que la Colección de Invertebrados, con la que estuvo unida hasta 2013. Sus fondos están almacenados en armarios  compactos de volante, se ha ido haciendo un uso cada vez más amplio de los recipientes de plástico, el material en fluido se conserva en etanol 70º y se utilizan tintas indelebles y etiquetas de papel de la Casa de la Moneda. En los últimos años se ha ido acondicionando la colección histórica de decápodos en decenas de cajas acristaladas hechas a medida de los ejemplares, las cuales han sustituido a las antiguas cajas de cartón que se utilizaron para ellos durante décadas. Dichas cajas, además de permitir la visibilidad de los ejemplares, hace posible, gracias al uso de alfileres entomológicos distribuidos estratégicamente alrededor de la pieza, mantener esta fija y manejar así el conjunto con mayor seguridad. Muchos de estos especímenes son de gran tamaño y alcanzan casi el metro de longitud.
En la actualidad hay más de 121.000 ejemplares en etanol de 70º, un número superior a los 12.000 son preparaciones microscópicas y unos 600 ejemplares se hallan conservados en seco. De estos últimos, casi dos terceras partes son decápodos, en su mayor parte piezas históricas. De los ejemplares conservados en alcohol, una cierta cantidad de ellos, que sobrepasa los 300, tienen añadida glicerina para mantener su flexibilidad y favorecer su manipulación: corresponden sobre todo a anfípodos e isópodos. La mayor parte de las preparaciones microscópicas son de ácaros (2832) y de crustáceos batineláceos (2731) y, en menor proporción, de isópodos. Los ejemplares tipo se encuentran agrupados en armarios separados del resto de la colección y ordenados taxonómicamente. También las preparaciones microscópicas se almacenan en armarios propios, de puerta corredera.

 

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Principales grupos de arácnidos representados en la colección de artrópodos del MNCN: a. Orden Araneae. Poecilotheria metallica. b. Orden Scorpionida.Pandinus imperator. c. Orden Opiliones. Ischyropsalis cantábrica. d. Orden Acari. Acherontacarus nicoleiana, e. Orden Pseudoscorpionida. Neobisium (Blothrus) breuili. f. Orden Solifugae. Gluvia dorsalis.g. Orden Uropygi. Thelyphonus manilanus. h. Orden Amblypigi. Sarax mediterraneus.

Crecimiento de la colección


Al igual que otras muchas colecciones del MNCN, la Colección de Artrópodos no Insectos ha experimentado un fuerte crecimiento en los últimos veinte años. Casi el 45 % de los ejemplares han entrado a partir de 2001. En este período se ha producido la entrada de más de 730 tipos, 95 de ellos holotipos de más de un centenar de especies. Desde 2008 hasta finales de 2017 se contabilizaron más de 33.000 ejemplares ingresados (Tabla 12.4). Este crecimiento está estrechamente ligado a la amplia red de contactos establecida con numerosos centros de investigación, principalmente españoles, entre los que destacan la Universidad de Vigo, de Barcelona, de Alcalá de Henares, de Sevilla, de Almería y la Politécnica de Valencia (Tabla 12.5). Entre los centros extranjeros, sobresalen por su aportación a la colección el Museo de Historia Natural de Dinamarca, el Instituto Senckenberg, la Universidad de Ámsterdam y el Museo de Bergen (Tabla 12.6). Durante 2018 y 2019 se espera el ingreso de una colección de más de 55.000 ejemplares de arácnidos araneidos, y un número parecido de pseudoescorpiones. También se está en espera de contabilizar el ingreso de una colección de ácaros y más de 3000 preparaciones de miriápodos de la clase Symphyla, que multiplicará casi por diez la actualmente existente. Es posible también la incorporación de una importante colección de decápodos.

 

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Grupos de crustáceos mejor representados en las colecciones de artrópodos del MNCN: a. Cirripedia, Pollicipes cornucopia. b. Anostraca. Linderiella baetica sp. nov. c. Stomatopoda. Squilla mantis. d. Cladocera. Alona anastasia sp. nov. e. Amphipoda. Phronima sp.f. Isopoda. Arcturinella deltensis sp. nov. g. Bathynellacea. Paraiberobathynella cf. fagei

La colección y la investigación


Los principales usuarios de la colección son los miembros de la comunidad científica que consultan sus fondos, piden material en préstamo para sus investigaciones e ingresan ejemplares, muchos de ellos ejemplares tipo que han servido para describir especies nuevas para la ciencia. Cerca de una veintena de centros de investigación españoles y otros tantos en el extranjero (sobre todo europeos y americanos) utilizan de modo habitual la colección, lo que se traduce en decenas de publicaciones. Los grupos animales más estudiados son los araneidos, ácaros, anfípodos, pseudoescorpiones, opiliones y decápodos. En cuanto a préstamos y consultas, destacan la Universidad Complutense y la Autónoma de Madrid y las de Alcalá de Henares, Barcelona, Alicante, Vigo, Santiago de Compostela, País Vasco, Almería y Sevilla. En lo que se refiere a instituciones extranjeras, cabe mencionar las universidades de Copenhague, Gante, Ámsterdam, Berlín, Wroclaw, el Instituto Senckenberg y el Museo de Bergen.

 

La Colección de Decápodos


Es el orden mejor representado entre los crustáceos, pues constituye el 36,6 % de los fondos de este grupo. Los métodos de conservación han variado con el tiempo según su función. De esta manera, el 75,6% de la colección actual está conservada en etanol al 70%, lo cual es indicativo de su función científica, en general taxonómica. Quizá la vistosidad de este grupo animal y el hecho de formar parte de la dieta de los seres humanos desde hace milenios haya hecho que fueran coleccionados desde hace siglos, como muestra la magnífica colección del siglo xviii de Antonio Parra, con 444 ejemplares (6,2% de los decápodos), la mejor y mayor colección conservada en seco. En cuanto a las preparaciones microscópicas, en la actualidad constituyen un 6,2 % del global y corresponden en gran parte a piezas bucales cuya morfología es diagnóstica en la mayor parte de los órdenes. Este número se verá incrementado al incorporar las más de 10.000 preparaciones recientemente localizadas pertetecientes a finales del siglo xix y, también en parte, a algunas colecciones actuales de distintos autores. Por lo que se refiere a los grupos representados (figura 12.7), se han identificado 107 familias, de ellas casi el 80 % corresponde a animales marinos; su procedencia geográfica mayoritaria es el océano Atlántico, con un 33,2% del total de los decápodos. Lógicamente, los muestreos realizados en las costas españolas son mucho más abundantes, sobre todo gracias al desarrollo de proyectos de investigación nacionales, tanto del Museo (entre los que sobresale el proyecto Fauna Ibérica, en sus sucesivas campañas y expediciones) como de fuera de él. Destacan en este último caso las que proceden del mar Mediterráneo (30,2%). No obstante, existe un elevado porcentaje de decápodos procedentes del océano Pacífico y del Índico, los cuales contabilizan un total del 10,2 %. Corresponden estos últimos a faunas más exóticas procedentes de campañas históricas, como son la ocupación española de las islas Filipinas o los procedentes del viaje de la Comisión Científica del Pacífico.

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Referencias bibliográficas

- Franco Dávila, P. (1767). Catalogue Systématique et Rai sonné des Curiosités de la Nature et de l Art qui com posent le Cabinet de Mr. Davila avec figures en taille douce de plusieurs morceaux qui n’avaient point encoré eté gravés, vol. I. Paris, Briasson.
- Parra, A. (1787). Descripción de diferentes piezas de Historia Natural, las más del ramo marítimo, representadas en setenta y cinco láminas. La Habana, Imprenta de la Capitanía General.
- Sánchez Almazán, J. I. (2011). «El patrimonio científico de M. M. de la Escalera en el Museo Nacional de Ciencias Naturales. Artrópodos No Insectos y No Moluscos», en C. Martín e I. Izquierdo (coords.), Manuel Martínez de la Escalera: al conocimiento de un naturalista.Monografías del Museo Nacional de Ciencias Naturales.Madrid, CSIC, pp. 563-573, 577-580 y 678-681.
- Camacho AI, Dorda BA, Chillón BS, Rey I (2017) The collection of Bathynellacea specimens of MNCN (CSIC) Madrid: microscope slices and DNA extract. ZooKeys.678: 31-63. https://doi.org/10.3897/zookeys.678.11543
- Soriano, Ó. y Villena, M. (1997). «Las colecciones de invertebrados no insectos del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC)», Graellsia, 53: 41-47.
- Villena, M. (2010). Historia y presente de las colecciones de invertebrados del Museo Nacional de Ciencias Naturales.
- Villena, M.; Sánchez Almazán, J. I.; Muñoz, J. yYagüe, F. (2009). El gabinete perdido. Pedro Franco Dávila y la Historia Natural del Siglo de las Luces.Madrid, CSIC.

Personal de la colección

Conservadora: Begoña Sánchez Chillón. bego@mncn.csic.es